Todo el mundo a la playa!!…

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El mes de agosto es el mes de vacaciones por excelencia, en Madrid desde que yo recuerdo ha sido el mes que más gente se va de vacaciones. Este año 2021 y motivado por las ganas que tenemos todos de desconectar y de ver a nuestros familiares y amigos, que muchos llevamos meses o como en mi caso años por parte de mi familia política, se nota especialmente que falta mucha gente en Madrid, no hay los atascos habituales, en los centros comerciales hay gente pero sin agobios, y esta primera semana ha bajado mucho la carga de trabajo.
Pero en la Comunidad de Madrid con una población que pasa de los 6,7 millones de habitantes, siempre queda gente, mucha gente, y los que se quedan y están en proceso de compra, son compradores reales. He cerrado muchas ventas en los meses de vacaciones.

Los compradores que están en la fase activa y final de búsqueda, que ya saben que pueden comprar, bien porque se le ha hecho una precalificación o porque han hablado con su banco, en cuanto ven una propiedad que les gusta y cumple sus criterios de decisión de compra, no lo dudan, van a por ella. Suelen reservar días de vacaciones o incluso dedicar estas a la compra.

Por eso el mes de agosto y los meses de vacaciones son especialmente buenos para vender tu casa. Si se hace un plan de viabilidad de venta adecuado y se cuenta con el apoyo de un profesional inmobiliario, lo normal es que en menos de un mes se venda el inmueble.

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Hay quien todavía piensa que al recibir una oferta de compra en la primera semana de comercialización de un inmueble, significa que se ha puesto un precio bajo, nada mas lejos de la realidad. Cuando se recibe una oferta en la primera semana es porque todo el trabajo previo a la publicación de los anuncios en los distintos portales y en la publicación a otros colegas inmobiliarios a través del MLS (Multiple Listing Service), ha sido el adecuado.

Cuando expongo mis servicios y mi forma de trabajar a un cliente siempre se lo digo, es normal que se reciba una oferta en la primera semana, para eso estamos trabajando previamente, y no me refiero solo a la vivienda, sino también a todo el conjunto de engranajes que componen una empresa inmobiliaria, pero creo que eso daría para otro tema, quizá lo haga.

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Deja de perder mas tiempo, no dejes para septiembre lo que se puede vender hoy. Septiembre es un mes complicado para los que tienen hijos en edad escolar, y los que tienen negocios que reabrir después de vacaciones.

Todavía estás a tiempo vende ya y TODOS A LA PLAYA!

Año de nieves…, año de bienes – inmuebles

El año que acaba de empezar nos ha dejado la mayor nevada en los últimos cincuenta años en gran parte de España y muy especialmente en Madrid. La verdad es que al principio resulta todo muy bucólico, bonito y te hace retrotraerte a la infancia, jugar con la nieve, hacer muñecos, ángeles, fotos y algunos han aprovechado para practicar deportes de invierno en lugares como la Gran Vía madrileña o la cuesta de las Vistillas, algo completamente impensable hace unos días tan solo, nadie podía prever la gran nevada aunque nos la habían avisado, ha sobrepasado todas las espectativas.

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El año pasado la pandemia y el confinamiento nos hizo ver que somos muy vulnerables a factores externos, que no estábamos preparados para algo así, quien lo podría estar. Nos pusimos «las pilas» con la cocina haciendo pan, bizcochos, hicimos yoga online, etc. Cuando se pudo salir empezamos a comprar cosas para nuestras casas, de hecho uno de los sectores que no ha padecido tanto la crisis es el de electrodomésticos y también el mobiliario, que se lo digan a IKEA.

Resulta que ahora tenemos las casas mejor equipadas pero solo en parte porque a la hora de la verdad, llega Filomena y nos vuelve a recordar lo insignificantes que somos y lo poco preparados que estamos para una nevada como esta. Cuando vivía en el pueblo no tenía muchas cosas pero recuerdo que hubo una gran nevada también, en ese momento yo tenía doce años y muy pocas cosas en casa, pero lo que si teníamos era leña, una gran hacha (destral) y por supuesto azadones y palas, hay las palas…, y al día siguiente estaba en la calle haciendo «la cabra» con mi bicicleta una BH plegable y por supuesto sin botas con Goretex ni nada parecido.

Quizá haya que prepararse para futuros acontecimientos meteorológicos adversos como este que estamos pasando, que probablemente sean recurrentes cada cierto tiempo. Para ese supuesto sería bueno tener un kit de emergencia, al menos en las comunidades de vecinos como por ejemplo unas palas, una reserva de sal, arena y cosas así, de la misma manera que se tienen los extintores o sistemas de incendios. Hasta ahora estos acontecimientos tan extremos los hemos visto como muy lejanos, pero con el cambio climático está claro que habrá fenómenos extremos en todas las épocas del año y conviene estar un poco preparados para enfrentarse a ellos y así evitar colapsar totalmente. Hay muchos trabajos que se pueden desarrollar desde casa o vía online pero otros muchos no (la gran mayoría) y requieren que las personas se desplacen a sus lugares de trabajo. Las administraciones locales y nacionales tienen el deber de prestar servicios al ciudadano de la misma forma que estamos obligados a contribuir a las arcas con nuestros impuestos, pero vivimos en ciudades muy pobladas con muchas casas, calles y por ende muchos pequeños problemas.

Estos días la ayuda vecinal esta siendo clave para poner todo en marcha otra vez, cada uno a aportado lo que tenía, un cubo, una pala , un martillo, lo que sea para despejar los accesos a garajes, portales, aceras, etc. y eso me vuelve a recordar, como ya lo hizo en los momentos duros del confinamiento, que la solidaridad aflora en momentos complicados y si hay que arrimar el hombro por el bien común se arrima, estos gestos nos hacen un poco menos insignificantes.

Con el confinamiento ha habido una gran cantidad de personas que han cambiado su forma de vivir y han puesto tierra por medio marchándose a los pueblos o vendiendo sus pisos y comprando casas con patios o terreno. ¿Provocará Filomena, la compra en masa de palas, sal, cadenas para los coches, mantas, todoterrenos, estufas de leña? y deberíamos reflexionar sobre cómo tenemos planteada nuestra vida y forma de ganárnosla teniendo en cuenta que los acontecimientos que no podemos controlar, cada vez son más frecuentes.

Ahí lo dejo pero yo ya lo estoy pensando.